miércoles, 10 de agosto de 2016

Desconectar del trabajo durante las vacaciones

Buenos días, hoy os propongo unos consejos para aprender a desconectar del trabajo durante las vacaciones.

Años atrás, cuando por fin llegaban las vacaciones, a mí me costaba desconectar al menos 4 ó 5 días después del último día de trabajo, lo que hacía que perdiera parte de mis vacaciones pensando en: Lo que me había dejado por hacer, lo que podría haber mejorado, lo que "sin falta" debía de hacer al volver...

Tenemos todo un año para hacer las cosas bien, trabajamos de sobra como para que cuando lleguen las vacaciones, de verdad sepamos disfrutarlas desde el minuto uno.

Desconectar del trabajo durante las vacaciones
Ante todo... Relax!


Propuestas para conseguir desconectar del trabajo durante las vacaciones:


  • Salir del entorno habitual: Yo creo que este punto es fundamental. Con más o menos posibilidades, uno siempre puede alejarse del entorno habitual de trabajo.  Si es posible moverse mejor: un hotel, un apartamento, un albergue, la casa de unos amigos, un camping... hay mil y una opciones para no quedarse en el mismo lugar. Alejarnos, nos hará separarnos del día a día, del ordenador, la agenda, el teléfono... Estar en otro entorno nos va a "obligar" a ello.
  • Algo de planificación: No es cuestión de tener una "lista de tareas" para las vacaciones. Precisamente lo mejor de los días de descanso es no tener nada que hacer, la sensación de poderte levantar más tarde y no tener obligaciones. Pero también está bien por ejemplo si visitamos un sitio nuevo, unos días antes de llegar al destino, tener claro lo que nos gustaría visitar, los accesos y formas de llegar, las opiniones de otros viajeros, etc... Es una forma de aprovechar el tiempo y hacer cosas diferentes que durante el año por falta de tiempo no podemos hacer.
  • Lectura: Para mí la mejor aliada para la desconexión en vacaciones. Me ayuda a olvidar mi día a día por momentos y a comprender mejor las emociones. Claro, esto depende de qué tipo de libro se escoja, aunque por supuesto como en todo, lo más importante es que a nosotros nos aporte lo que necesitamos. Descubrir otros mundos, conocer a sus personajes y vivir nuevas historias, nos ayuda mucho a "despegarnos" de nuestra rutina y hacernos reflexionar sobre nuestra propia vida.
  • Buena compañía: Siempre es fundamental saberse rodear de personas con las que uno se siente bien, pero especialmente en vacaciones se ha de saber escoger la compañía. Hay que olvidarse de los compromisos y disfrutar del tiempo libre y la mejor manera es hacerlo con quien de verdad uno se siente a gusto y puede ser uno mismo. Aprovechar además para reencontrarnos con viejos amigos o familiares sin preocuparnos del reloj nos puede ayudar mucho a alejarnos aún más del día a día.
  • Calma con el móvil y las Redes Sociales: Y digo calma porque desconectar del todo hoy por hoy es imposible. Eso sí, todo lo que hagamos tiene que ser para disfrutar y no para pensar en el trabajo. Olvidarse del correo electrónico por unos días en fundamental, ya tendremos tiempo de consultarlo al volver, pero ahora estamos de vacaciones... el móvil y las redes sociales en su justa medida. Hay que pensar que compartir algo no está mal si realmente a nosotros nos aporta bienestar, pero sin pasarse. A nadie le apetece ver cómo es nuestra vida cada 5 minutos... A nadie!
  • Poner música:  De la que más nos guste, tranquila, movidita, chill-out ... lo importante es que nos guste a nosotros y que nos dé buenas sensaciones. Si además nos gusta bailar, nos ayudará a hacer ejercicio y así aumentaremos la serotonina,  esa sustancia que tenemos en el cerebro que es la encargada de regular nuestro estado de ánimo.
  • Por supuesto... buen humor: Dejemos los problemas y las malas caras a un lado. Siempre hay algún problemilla que solucionar, pero en nuestra mano está el saberlo llevar. Es tiempo de relax, de disfrutar el momento, concedamos a los que tenemos cerca el placer de vernos felices, porque el estado de ánimo es contagioso y eso es para lo bueno y para lo malo, así que aprendamos a disfrutar de la vida y de sus buenos momentos.
¿Qué tal si empezamos ya?


sábado, 2 de abril de 2016

8 ideas para vivir mejor

En el post de hoy, me apetece compartir con vosotros: 8 ideas para vivir mejor, que en realidad parecen sencillas, pero en la práctica no siempre resulta fácil seguirlas en nuestro día a día.

8 ideas para vivir mejor
Disfrutar de la vida


Personalmente, a veces tengo la sensación de vivir demasiado deprisa, de no saborear los buenos momentos y ocupar demasiado tiempo en cosas que no me aportan nada. Por eso, creo que es necesario tener claros nuestros objetivos a largo plazo, para que un día cuando ya no podamos rectificar, no tengamos la sensación de haber desperdiciado nuestra vida en algo que  quizá es lo que se esperaba de nosotros, pero no lo que verdaderamente queríamos haber hecho con nuestra vida.

Por eso os invito a que tengáis esta lista de "8 ideas para vivir mejor" bien cerca, y así no perder de vista vuestro objetivo en la vida.


8 ideas para vivir mejor 

  • Quererse mucho: Decir adiós definitivamente a nuestra inseguridad, a nuestra baja autoestima. No podemos pasarnos la vida queriendo demostrar a los demás lo que somos y cuánto valemos, ¡eso es agotador!. El fondo de querer agradar siempre a los demás, es que lo que pretendemos es que nos quieran, pero eso no lo conseguiremos si primero no nos queremos nosotros mismos, si no nos aceptamos tal como somos.
  •  Dejar de culpabilizarse: Es difícil disfrutar de la vida si cada vez que comemos algo dulce, en lugar de verlo como algo que nos encanta, nos sentimos culpables nada más tragarnos el último bocado. O si nos vamos a bailar con los amigos una noche, no paramos de recordar que nuestra pareja no ha salido y quizá nos esté echando de menos. O si nos gastamos dinero extra en algo para nosotros no dejamos de pensar que quizá no lo necesitábamos... Es bueno pensar las decisiones antes de tomarlas, pero una vez que lo hemos hecho, únicamente debemos disfrutar de lo que tenemos, no arrastrar la culpabilidad hasta tal límite que nada de lo que hagamos nos haga sentir bien.
  • Dedicar tiempo a nosotros mismos: El trabajo, la universidad, la casa, los niños, el supermercado... Es necesario parar de vez en cuando y dedicar parte de nuestro día a hacer lo que más nos guste. No hay que estar ocupado las 24 horas del día, es bueno desconectar, relajarse y escuchar lo que nos pide nuestro cuerpo. Aprender a disfrutar de la tranquilidad, olvidar las obligaciones aunque sea sólo una hora al día.
    8 ideas para vivir mejor
    Tiempo para nosotros
  • Dejar de juzgar: A veces sin darnos cuenta, no paramos de juzgar todo lo que nos rodea. El camarero que nos sirve lento y que nosotros consideramos que debería espabilar. La capacidad de nuestro jefe para dirigir bien a su personal, unos trabajamos mucho y otros...  No es necesario tomar una postura ante todo. Es mucho más sencillo saber disfrutar de la parte positiva de las cosas y no intentar arreglarlo todo, porque además las cosas son como son, aunque nosotros tengamos otra opinión de cómo deberían ser. 
  • Disfrutar de las pequeñas cosas: Ver la lluvia a través de la ventana de casa, notar los primeros rayos del sol de primavera mientras vamos por la calle, saborear nuestro postre preferido, tomar un café con nuestro mejor amigo con una larga conversación... hay tantas y tantas cosas que no cuestan dinero y que podemos hacer a diario, que si no sabemos detectar esos momentos y los vivimos "por encima" probablemente nos estemos perdiendo lo mejor de estar vivo.
8 ideas para vivir mejor
Saber disfrutar de las pequeñas cosas
  • Viajar tanto como podamos: Es una forma perfecta de aprender, de conocer otras costumbres y culturas, de compartir el viaje con personas que nos aporten algo nuevo, de saber convivir, de desconectar del día a día lejos de nuestro entorno y por supuesto de disfrutar y llenar de bonitos recuerdos las páginas de nuestra vida.
  • Sentir pasión: Porque no hay nada mejor que sentir pasión por lo que uno hace. Si tenemos que ir todos los días a trabajar, lo mejor es que intentemos disfrutar de esas horas de la mejor manera, dando lo mejor de nosotros mismos y que eso se vea reflejado en el resultado de nuestro trabajo y en la relación con los compañeros. Si decidimos formar una familia, ser consciente del gran privilegio que eso supone y ofrecer nuestra mejor versión para que todos los que nos rodean se sientan igual de a gusto que nosotros.
  • No dejar nunca de aprender: Porque mientras lo hacemos, estamos evolucionando, estamos desarrollando una capacidad nueva que nos puede aportar mucho y enriquecer como personas. No es necesario hacer un máster, basta con que a nosotros nos ayude a sentirnos útiles, capaces y a cubrir esa parte de curiosidad que todos poseemos. Si tenemos como hobby la fotografía, investigar todo lo que podamos sobre ella, si nos relaja la cocina, aprender recetas nuevas que luego podamos hacer en compañía de amigos o familiares.... al final se trata de acumular buenos momentos que nos aporten felicidad.

¿Me prometéis que lo váis a intentar? Vamos a por ello!
     
     

jueves, 3 de marzo de 2016

Aprender a delegar

Hola a todos, en el artículo de hoy vamos a aprender a delegar, algo que aparentemente parece fácil, pero no siempre sabemos hacer y nos puede ocasionar algún que otro dolor de cabeza.

Aprender a delegar
Aprender a delegar

Algo que tenemos que tener claro antes de delegar, es que no es lo mismo que desentenderse o desocuparsede nuestro trabajo.
Delegar consiste en encomendar algo a otra persona, supervisando que ésta sea capaz de hacer la tarea otorgada, exactamente como esperamos.

Hemos de tener en cuenta para aprender a delegar correctamente, varias cuestiones:
  • Saber escoger a la persona a la que se le otorgará cada tarea: Esto es fundamental para que los objetivos se cumplan. Si de entrada tenemos dudas sobre la capacidad de esta persona, ya no será un buen punto de partida, hemos de procurar tener la suficiente confianza en esta persona, para no transmitirle esta inseguridad.
  • Definir claramente nuestros objetivos y explicar muy bien la tarea a realizar: Si este punto no se tiene en cuenta, es fácil que la persona que ha de hacer la tarea se esfuerce mucho sin llegar a satisfacer a la persona que delega. Y esto claramente es una frustración para ambas partes, mientras que si se define bien la tarea desde el principio y se explica con claridad cómo ha de hacerse, la satisfacción puede ser total.
  • Establecer un plazo de entrega cuando se asigna la tarea: La persona que lo recibe tendrá claro de cuánto tiempo dispone y esto le ayudará a organizarse desde el principio. A su vez quién delega, podrá organizar su propio trabajo, teniendo presente cuándo será entregada la tarea y así poder ocuparse de otras cosas teniendo un calendario aproximado de los objetivos a cumplir.
  • Al finalizar la tarea hacer una valoración: Es algo fundamental si queremos que la persona a la que se ha delegado la tarea, sepa exactamente qué partes ha hecho bien y cuáles habría de mejorar. Intentar motivar a esta persona, valorando su trabajo y tratando de involucrarla en las acciones de la empresa, es una buena opción si queremos que el personal se sienta motivado, con ganas de aprender y gestionar correctamente todo lo que se les encomienda.
Si tenemos en cuenta todos estos puntos, probablemente nos sea más fácil delegar y conseguiremos no sólo cumplir con nuestros objetivos y sentirnos menos agobiados por tener pendiente más trabajo del que  podemos abarcar, sino que además nuestro personal se sentirá útil, implicado en la empresa y sobre todo bien valorado, cuestión que a la mayoría de personas al final, les importa incluso más que tener un buen sueldo. 


Aprender a delegar
Trabajo en equipo

Además lo más probable es que cuando aprendamos a delegar, descubriremos que esas personas a las que se encomiendan las tareas, nos pueden aportar otros puntos de vista y nuevos recursos y capacidades propias, que nos van a ayudar a avanzar mucho más y a dar una versión mejorada a nuestro trabajo.

¿Qué hacemos? ¿Aprendemos a delegar?
Vamos a intentarlo!








domingo, 24 de enero de 2016

Conseguir ser más productivos

En el artículo de hoy, os voy a hablar sobre cómo conseguir ser más productivos.
Es muy común tener la sensación de trabajar muchas horas, ir todo el día estresado, pero en cambio a nivel de productividad no rendir tanto como esperamos a primera hora del día. Las tareas que tenemos previstas se nos van acumulando y la sensación de caos es cada vez más grande.

Conseguir ser más productivos
Necesitamos planificación



Para que esto no suceda, podemos seguir algunas pautas, que seguro nos ayudarán a conseguir ser más productivos. Vamos a ello!

  1.  Planificación: Regla de oro para conseguir ser más productivos. Lo más útil es tener una agenda, las hay de muchos tipos, las tradicionales de toda la vida, los organizadores semanales, aplicaciones informáticas o móviles... No importa el método que utilicemos, lo fundamental es definir los objetivos semanales y no perderlos de vista. En este enlace os dejo una página muy interesante para descargaros algunas plantillas de organizadores semanales imprimibles. A mí personalmente es lo que mejor me va, es cuestión de probar qué opción es la mejor para conseguir esa planificación soñada.
  2. Establecer Prioridades: Todos tenemos tareas que nos gustan más y otras que menos. Lo que suele pasar es que hacemos las que nos gustan primero y eso es... un error. Anteponer las tareas que más nos cuesta hacer, nos ayudará a tener la sensación de rendir más desde el principio del día y así rendiremos de manera óptima el resto del día, porque nos quedará la parte buena, la que nos gusta y así resulta mucho más sencillo cumplir nuestros objetivos diarios. 
  3. Evitar distracciones: Aunque parece fácil, es quizá lo más difícil. Saludar a los compañeros, comentar "la jugada", hablar de cosas personales, entrar en facebook, contestar a whatsapps... hay demasiadas distracciones que no nos permiten centrarnos en nuestro trabajo. Y la suma de todas las distracciones diarias, nos hacen perder al día muchos minutos, incluso horas! Por eso es cuestión de proponérselo, centrarnos en lo que debemos hacer.
  4. Hacer las tareas de una en una: Aquí es importante tener en cuenta el punto número uno, nuestra planificación. Si tenemos el objetivo de hacer por ejemplo 5 tareas a lo largo del día, deberemos intentar no mezclarlas, porque corremos el riesgo de no acabar ninguna e irnos a casa con esa sensación horrible de ser poco productivo. Así que hasta que no finalicemos una tarea no afrontaremos la siguiente. Las llamadas telefónicas, la atención de clientes o las cosas que se tengan que resolver al momento, ya hacen que las tareas se retrasen a veces más de la cuenta. Pero si nos centramos en ir finalizando tareas, nuestra productividad será mucho mayor.
  5. Encontrar alicientes: Motivación, estímulos, incentivos... Uno de mis preferidos es escuchar      música mientras trabajo, así me sube el estado de ánimo y disfruto más de lo que hago. Otro, para mí fundamental, es tomarse 10-15 minutos a media mañana, para tomar un café y desconectar del trabajo. Aprovecho esos minutos en los que no hablo de trabajo y ese café me "carga la batería" para el resto de la jornada.

Conseguir ser más productivos
Un café a media mañana




En realidad, no es tan difícil conseguir ser más productivos, sólo se trata de proponérnoslo y tener a mano estos consejos, para no desviar nuestra atención en tareas que echan a perder nuestra capacidad de trabajo y así conseguir disfrutar de ese bien tan preciado que se llama Trabajo.

Hasta pronto!


 


domingo, 27 de diciembre de 2015

Idea para el fin de semana

Hoy me apetece proponeros una Idea para el fin de semana.
Hace poco, descubrí el blog de Demodé. En él, hay una sección dedicada precisamente a eso, a darnos alguna idea para el fin de semana.
A mí la que voy a proponeros me pareció fácil de hacer, útil para decorar un espacio de la casa y original por el resultado.

Así que mi idea para el fin de semana es... 


Una manta con pompones de colores!!
Os lo voy a explicar paso a paso, para que veáis lo fácil que es.

1.- Lo primero es escoger el material.  Yo he escogido dos ovillos de lana de color lila y fuxia, para combinar con el resto de objetos de decoración como los cojines o las velas y el color de una de las paredes. Os recomiendo que escojáis lana gruesa,  los pompones quedarán mucho mejor.

Idea para el fin de semana
Ovillos de lana
2.- Lo siguiente será hacer los pompones, con un cartón grueso. Deberéis hacer un círculo con un agujero dentro, como el de la imagen.

Idea para el fin de semana
Círculo de cartón que no se doble

3.- A continuación ir pasando la lana hasta cubrir generosamente el círculo de cartón para que el pompón se vea bien mullido. Cuando esté cubierto, recortar por el borde externo del círculo de cartón poco a poco y luego atarlo fuerte con una ebra de lana del mismo color, cuando esté atado proporcionar bien el pompón y esconder el nudo para que no se vea.

Idea para el fin de semana
Cubrir generosamente
 4.- Podemos unir los pompones a la manta con una trenza con 6 hebras de lana. Coser un extremo de la trenza a la manta y el otro extremo a la parte interna del pompón, intentando que no se vea el hilo.

Idea para el fin de semana
Trenza de dos colores
Como veréis el resultado es divertido y diferente, pero ante todo le da un toque personal a nuestra casa.

Idea para el fin de semana

Espero que os parezca útil, personalmente me encanta dar un toque particular a mis cosas porque cuando llego a casa me siento muy bien y veo en ella mi personalidad. Comprar cosas hechas es mucho más sencillo por supuesto y si no se tiene tiempo es la mejor opción, pero si tenéis ganas de hacer algo que lleve vuestra huella esta opción es ideal.

Hasta la próxima!!

jueves, 1 de octubre de 2015

Levantarse con energía

Hoy en el blog os voy a dejar algunas ideas para conseguir levantarse con energía.
A menudo nos proponemos cambiar de hábitos para llegar a cumplir con todos nuestros objetivos, pero no siempre conseguimos hacerlo. Esto nos hace sentirnos frustados, con la sensación de haber perdido el tiempo en cosas absurdas y que lo verdaderamente importante no lo hemos llevado a cabo.

 

Levantarse con energía
Objetivo: Levantarse con energía

Levantarse con energía:

Vamos a analizar lo que hacemos bien y lo que deberíamos mejorar, para conseguir eso que ahora nos parece imposible: levantarse con energía. ¿Empezamos?

  1.  Antes de acostarnos, relax... : Importante por ejemplo, cenar algo ligero y al menos una hora antes de meternos en la cama. Eso de irnos a dormir con el estómago lleno, no nos permite conciliar el sueño de una forma tranquila, incluso a veces nos puede producir pesadillas. Tampoco es aconsejable conectarnos a aparatos electrónicos y marearnos con redes sociales o trabajo. Lo ideal es leer algún libro o revista que nos guste e ir poco a poco notando cómo se nos cierran los ojos.
  2. A dormir, ¡más pronto! Cuando nuestro horario laboral es normal (entre las 9 de la mañana y las 20 horas de la noche por ejemplo), no tenees mos motivo para irnos más tarde de las 12 a dormir. Además solemos aprovechar estas últimas horas del día en cosas improductivas como puede ser mirar la televisión, y no siempre programas o películas que nos aporten algo. Después de un día de trabajo nuestra mente y nuestro cuerpo están cansados como es normal, así que la mejor opción sin duda es el descanso. Si hemos dormido las horas suficientes, por la mañana nuestra mente estará despejada y la energía después del desayuno nos va a permitir hacer nuestro día mucho más productivo.
  3. Encontrar estímulos para levantarnos más contentos: No es difícil si nos lo proponemos. Alguna canción que nos guste y nos dé ganas de movernos (incluso bailar!), una ducha caliente con algún gel que nos encante, la aromaterapia es un gran estímulo para nuestros sentidos, fijar nuestra mente en las cosa positivas o proyectos que nos motivan para este día... hay muchas cosas que nos pueden ayudar a dar ese saltito de la cama de una forma más positiva y con más energía.
  4. Algo de ejercicio: No tiene que ser necesariamente muy intenso. Ejercitar nuestro cuerpo al menos 10-15 minutos diariamente, hará que nos sintamos mucho mejor. Pueden ser estiramientos, algo de Yoga, ejercicios de Pilates, o si nos sentimos con ganas practicar Aeróbic. Otra opción es desplazarnos hasta nuestro lugar de trabajo en bici, algo muy positivo para nuestro cuerpo y sobre todo para el medio ambiente.
  5.  Desayunar en condiciones: Fundamental para afrontar el día con la energía necesaria desde el minuto uno. Después de descansar 8 horas, a nuestro cuerpo le hace falta recuperar nutrientes con un desayuno ante todo equilibrado y que a ser posible contenga algo de fruta y proteínas. Es bueno tomarnos este momento para nosotros, sin pensar en tareas pendientes ni en cosas que nos preocupan. Un poco de música relajante mientras desayunamos o si tenemos oportunidad mirar el cielo y ver cómo se va abriendo el día, nos da la oportunidad de relajarnos y empezar el día con buen pie.
  6.  
     
    Mi consejo final es que afrontéis vuestro día a día con una sonrisa. Ya sabemos que hay días duros en los que nos quedaríamos sin duda debajo de las sábanas, pero nos perderíamos todo lo bueno que está ahí fuera esperándonos. Así que ya sabéis a disfrutar de la vida con mucha energía y la mejor de las sonrisas.
    Hasta la próxima!




domingo, 24 de mayo de 2015

Actitud positiva en el trabajo

En este artículo me gustaría hablaros sobre cómo conseguir tener una actitud positiva en el trabajo.
No hace mucho escribí este artículo, en el que os hablaba de la importancia de tener una actitud positiva en la vida, algo que únicamente depende de nosotros mismos y que es tan beneficioso para todos los que nos rodean.

actitud positiva en el trabajo
Ser positivo

Pero en este artículo me gustaría destacar, la importancia de tener una actitud positiva en el trabajo, un espacio que compartimos con más personas, donde no siempre el ambiente que se respira es el deseado y donde las emociones de cada uno juegan un papel muy importante.

Así que la idea de este post, es que podamos conseguir gracias a nuestra actitud, no solo conseguir pasar nuestra jornada laboral de una forma agradable, sino llegar incluso a disfrutar de ese bien tan preciado que se llama: trabajo.

Y sí, no nos vamos a engañar, trabajar 8 horas diarias (y a veces incluso  más)  es duro. Pero lo es todavía más si nos mostramos negativos, críticos  y enfadados con el mundo nada más llegar a la oficina. Vamos a ponerle un poquito de humor a nuestro día a día!

Consejos para conseguir tener una actitud positiva en el trabajo.

 

  •  Antes de empezar la jornada nos tomamos nuestro tiempo: Es fundamental no llegar al trabajo ya estresado. No haber desayunado, las prisas del metro, "¿qué me pongo por dios?", así... no es forma. Hay que tomarse al menos 15 minutos por la mañana a conectar cuerpo y mente. Relajarse, practicar Yoga, pilates, o simplemente sentir nuestra respiración, para tratar de relajarnos nada más empezar el día.
  • El desayuno es fundamental:  Para iniciar el día con mucha energía, ganas de afrontar nuestra jornada en buena forma y disposición para superar los retos del día a día. Fruta, cereales integrales, tostadas, frutos secos, cosas que nos aporten energía y nos ayuden a sentirnos bien. Nunca debemos entrar a trabajar sin haber desayunado.
  • Organización en el trabajo: Es vital para sentirse productivo, conseguir seguir una rutina en la que ningún punto se nos pase por alto. Con esto, conseguiremos liberarnos del famoso estrés, no se trata de trabajar más horas sino de trabajar mejor. Lo podemos conseguir con listas de tareas, agendas, aplicaciones de productividad... hoy en día hay mil formas de no tener que recurrir sólo a nuestra memoria, para poder acordarnos de todo sin olvidarnos de nada, con lo que sin duda nos libraremos de mucha presión porque tendremos la sensación de tenerlo todo bajo control.
  • Actitud relajada y positiva: Intentar no ser una persona conflictiva o negativa en la oficina, nos será muy útil. Si somos positivos seremos vistos como personal capaz de resolver tareas, con disposición por aprender y mejorar en nuestro trabajo. Es más fácil saborear los buenos momentos que se producen en nuestra jornada laboral, que dar importancia a los malos, porque son los pequeños detalles del día a día los que nos permiten disfrutar, implicarnos y crecer en nuestra vida profesional.
  • Un mal día lo tiene cualquiera: Por supuesto! y eso no quiere decir que tengamos que vernos como el "raro" de la oficina, el que siempre se equivoca o al que siempre señalan. Uno a veces tiene la sensación de que todo le sale mal, de que "no sirve" o de que no será capaz. Pero eso sólo es una sensación, un mal día. Cuando nos sentimos así, cuando todo lo vemos negro y nos acercamos más al abismo que otra cosa, tenemos que respirar profundamente y darnos una nueva oportunidad. Saber respirar y concentrarnos en lo que hacemos nos ayudará a superar cualquier tropiezo, y si además lo sabemos hacer con humor, riéndonos de nosotros mismos: mejor que mejor!
Si aplicamos estos consejos en nuestro día a día, seguro que conseguimos tener una actitud positiva en el trabajo. Por supuesto que no todo el mundo está dispuesto a disfrutar del día a día pudiendo estar de mal humor a todas horas, inventando escusas para no trabajar y poniendo palos en las ruedas a cualquier tema... ¿Pero nosotros queremos ser así? 
Yo no!! 

Hasta la próxima!